Throwback Thursday: Campos de Fresas

El libro de este Throwback Thursday (en viernes) se titula Campos de fresas, escrito por Jordi Sierra i Fabra y publicado por la editorial SM por primera vez en 1997. La edición que yo tengo es la vigésimo tercera que es del año 2004 y no recuerdo cuánto me costó, pero la edición de 2015 está en La Casa del Libro por un precio bastante asequible, la verdad.

El libro tiene 144 páginas, y a pesar de que está dividido en 95 capítulos, son muy cortos, algunos incluso no llegan a ocupar una página entera. ¿La razón? Los capítulos están divididos temporalmente, o lo que es lo mismo, en horas transcurridas, y su lectura se hace bastante rápida y sencilla.

El libro trata sobre la adolescencia y las consecuencias de tomar drogas de diseño, y en su día (creo que con 15 o 16 años) decidí comprarlo porque se estaba hablando mucho del libro (obviamente me refiero a mi entorno). Creo que el primero que lo mencionó fue mi profesor de Lengua y Literatura porque se lo estaban leyendo sus alumnos de un curso mayor al que yo estaba, y aprovechando la feria del libro del instituto, me lo compré por mera curiosidad y porque habían logrado que me apeteciera leérmelo. Y la verdad es que no me decepcionó en absoluto. Creo que es un libro que merece mucho la pena, y no debo ser la única si aún se sigue editando.

Y para no hablar de más y no hacer algún spoiler, aquí dejo la sinopsis que explica bastante bien la temática del libro:

“Amanece. En un hospital, Luci está en coma. Efectivamente, ha sufrido un golpe de calor debido a una pastilla de éxtasis, la droga de diseño de moda. Sus amigos comienzan a reflexionar sobre lo sucedido el día anterior; su mejor amiga, bulímica, se enfrenta finalmente a sí misma; el chico que está enamorado de Luci busca al camello que suministró la pastilla con la esperanza de ayudarla a salvar la vida. La policía también le busca, y un periodista se dispone a destapar todo el dramatismo de la historia. En unas horas, todo se descontrola, y cuantos conocen a Luci luchan por ella, pero también por algo más: mejorar sus vidas y recuperar el tiempo perdido. El vértigo concluirá con los acontecimientos finales: la detención del camello y la muerte de un policía. Finalmente, Luci se despierta rodeada por sus padres.”

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Reseña 01: “Orgullo y Prejuicio” de Jane Austen.

· Título: Orgullo y Prejuicio.

· Autora: Jane Austen.

· Editorial: Austral Singular.

· Fecha de publicación (original): 1813.

· Número de páginas: 360

· ISBN: 978-84-670-4564-2

· Precio: 11’95 €

· Sinopsis:

«Es una verdad universalmente aceptada que un hombre soltero en posesión de una notable fortuna necesita una esposa.»

Antes de empezar con la reseña, voy a confesar que ni me he visto la serie de la BBC, ni tampoco he visto la película (sorprendentemente). Aunque es cierto que una vez comencé a leer, me pude imaginar el esperado final, pero no tenía idea de todo el contenido de la trama.

Para empezar, Jane Austen divide la novela en tres libros, que a su vez están constituidos por capítulos. En los libros se puede ver claramente la división de la trama y, al menos para mi, facilita bastante la lectura ya que en lugar de tener una novela con treinta capítulos, tienes tres libros divididos en quince capítulos (más o menos) cada uno.

En cuanto a la trama, puede que haya gente que crea que es una novela sensiblona, románticona, llena de bailes y eventos sociales, en el que dos personajes se ven, se enamoran y que a partir de ahí tienen que atravesar X dificultades para estar juntos. ¡Pues se equivocan! En mi opinión, el mensaje que transmite Jane Austen en esta novela es mucho más profundo que eso, y se puede ver claramente a través de Elizabeth Bennet, el personaje principal de la obra. Elizabeth comienza siendo un chica prejuiciosa que juzga a las personas (en este caso al señor Darcy) por ideas preconcebidas y opiniones de otros. ¿Qué el señor Darcy tiene bastante culpa también por su altanería? Pues sí. Pero conforme la trama avanza, ambos personajes evolucionan de una manera asombrosa.

He de decir que en ciertos momentos me vi bastante identificada con Elizabeth (una mujer que no encaja con el estereotipo de esa época), ya que muchas cosas que ella dice, las he dicho o las he pensado yo también. Incluso hay momentos en los que no puedes evitar dejarte llevar por las mismas opiniones que Elizabeth tiene sobre algunas personas, y solo eres capaz de darte cuenta cuando la verdad se revela en la novela.

Otros temas que se tocan en la novela a través de otros personajes son el clasismo social de la época (a través de Lady Catherine se puede apreciar bastante bien), y la importancia de casar a las hijas para que tengan un futuro asegurado con un hombre que pueda mantenerla (la señora Bennet es el claro ejemplo de esto). También, al menos desde mi punto de vista, hay personajes bastante cómicos, la señora Bennet es uno de ellos, y luego tenemos al señor Collins que es una persona a la que nadie desearía aguantar, pero que precisamente por eso resulta gracioso hasta cierto punto.

También me gustaría recalcar que no es una novela que se base en una historia de amor. La historia de Elizabeth y Darcy no es la única historia que hay en la novela, ni siquiera es la primera que se da. Así que, bajo mi punto de vista, quien no lo haya leído, debería hacerlo porque es una novela maravillosa.

Respecto al libro físico, he de decir que compré esta edición por la portada (todos los libros de esta colección me encantan) y porque era de tapa dura. Además, está impreso con papel ecológico según pone en el libro.

El espaciado de los márgenes y entre las líneas es perfecto, el tamaño de la letra igual pero le tengo ciertas pegas. Conforme se va leyendo, te vas dando cuenta de que hay pequeñas erratas de corrección, como por ejemplo que le falte una letra a una palabra, o se le cambie el género a la palabra. No son muchas en realidad, serán tres o cuatro en todo el libro (que yo recuerde), pero al ser la segunda impresión del libro, descoloca un poco. Quizá la más grande que me he encontrado es en un díálogo del libro dos en la que una parte no hablada del señor Darcy, está con el guión. Son cosas tontas, lo sé, pero a mi esas cosas me descuadran. ¿Aun así volvería a comprar otro libro de esta colección? Sí, el siguiente que compraré será el de Drácula porque me parece maravillosa la cubierta.

ReseñaPuntos

¿Sabes lo que es el reto Ray Bradbury?

Hace unos días, curioseando por la blogósfera, me encontré con El Reto Ray Bradbury. Como era la primera vez que lo oía/leía, decidí hacer una rápida búsqueda por el todopoderoso Google que todo lo sabe, y acabé en el blog Excentrya que no solo explica el reto bastante bien, sino que además te da su truco de cómo podrías organizarte si quieres cumplirlo.

En resumidas cuentas, Ray Bradbury era un escritor estadounidense que aconsejaba escribir relatos cortos o cuentos para practicar la escritura. Una de sus frases más conocidas y en la que se basa este reto es ”Te reto a escribir 52 cuentos malos. No se puede.” ¿Y cómo hay que plantear este reto? Pues solo hay que escribir un relato o un cuento una vez por semana hasta llegar a tener 52; o lo que sería lo mismo, escribir un relato por cada semana del año.

No voy a entrar en cómo planificarlo, porque yo no soy la persona más organizada del mundo, y por tanto no soy la adecuada para dar ese tipo de consejos. La planificación es algo muy personal y creo que cada maestrillo tiene su librillo. Ni siquiera tengo aún claro cómo me voy a organizar yo, solo estoy segura de que la semana que viene tendréis el primer relato aquí.

¡Nos leemos!

Throwback Thursday: El Secreto de Montmorency

Aprovechando que el blog está recién estrenado, he decidido abrir una sección que se convertirá en una a largo plazo: Throwback Thursday. ¿Y en qué consistirá? ¡Fácil! Cada dos jueves subiré información, opinión y anécdota sobre un libro que me leyera durante mi infancia/adolescencia/juventud por el placer de compartir lecturas. Aun así, esta sección no tendrá el formato de reseñas, ya que no lo serán y no puntuaré los libros.

¡Comencemos!

El libro que traigo hoy se titula El Secreto de Montmorency o en inglés Montmorency: thief, liar, gentleman? de Eleanor Updale. Fue publicado en español en el año 2004 por la editorial Alfaguarda Juvenil, al precio de 12’50 euros (según la etiqueta detrás de mi libro), y aunque parece no estar descatalogado, apenas he encontrado información de él en español. Según he podido ver en las páginas consultadas, solo se editó una vez en español y ahora se puede encontrar de segunda mano en páginas como La Casa del Libro.

¿Por qué he decidido comenzar por este libro? La respuesta es bastante fácil: me encantó. No recuerdo si lo compré el año que pasaba de primaria al instituto o ya estaba en el instituto en esa época, pero lo que sí recuerdo es que me resultó bastante fácil de leer y que en una semana me lo había acabado. Incluso antes de escribir esta entrada, me animé a releer algunos capítulos y me sigue gustando. Es verdad que ahora esta lectura resulta mucho más ligera que entonces, y que quizás la trama sea un poco simple para personas de cierta edad y que están acostumbradas a leer otro tipo de libros, pero yo la recomendaría para niños que recién empiezan en la lectura. El libro es bastante corto (216 páginas) y aunque tiene 36 capítulos, estos apenas son de 4 o 5 páginas cada uno. De todas maneras, este libro tiene algo un poco en contra.

Como ya dije arriba, estuve buscando información sobre el libro y la autora, y como apenas pudo encontrar nada en español, lo intenté en inglés y descubrí que es el primer libro de una saga. ¿Y por qué he dicho que tiene algo en contra? Pues porque la saga no está traducida al español según he estado buscando. De todas maneras, intentaré encontrarla el inglés y me leeré los libros que me quedan ya que nunca es tarde para hacerlo.

Aquí dejo la sinopsis que se encuentra en la cubierta del libro:

“Londres 1875. Un vulgar ladrón con poca fortuna decide aprovechar la oportunidad que le brinda su estancia temporal en la cárcel. Ayudado inconscientemente por el doctor Farcett y sus visitas a la Socidad de Ciencias, el preso 493 va a trazar un plan perfecto: aprovechar la flamante red de alcantarillado de la ciudad para cometer robos de altura. Sin embargo, sus expectativas no acaban ahí: desea disfrutar del botín y dejar atrás la miseria de los bajos fondos.

Pero ¿puede un ladrón ser al mismo tiempo un caballero? Tal vez la solución sea buscar un cómplice. Mientras Montmorency se introduce en el exclusivo ambiente de la alta sociedad victoriana, Scarper sobrevive en una cochambrosa pensión. Sus vidas son tan distintas que parece imposible que alguien pueda hallar una conexión entre ambos. ¿Qué une a Montmorency y Scarper?”

05:00

05.00

Primera entrada del blog con un retalo corto que escribí allá por el 2015 y que publiqué por primera vez en un foro de escritura en el que estaba en ese momento (foro Jovenes Escritores).

04:57 horas.

Como el que espera a la muerte sabiendo que no tardará en llegar, Xanat esperaba sentada en la oscuridad de su salón con la única luz del fuego de su cigarro, el cual se consumía un poco más en cada calada que la treintañera daba, para aumentar así, la escasa paciencia que habitualmente tenía. Xanat nunca se había considerado a sí misma como una mujer de muchas virtudes; es más, toda su vida giraba en torno a la catástrofe que ella misma provocaba con su genio, su rabia contenida y la ira que a veces sobrepasaba los límites de la cordura; y, aun así, Xanat era muy consciente de todos sus actos y de las consecuencias de cada uno de ellos.

Su mirada parecía perderse en la inmensa oscuridad de la sala, pero en realidad aquellos ojos color azul cielo miraban directamente al reloj de cuco que estaba colgado en la pared frente a ella. Siempre había odiado aquel reloj y más de una vez se había visto tentada a destruirlo para que el pájaro que sonaba cada hora en punto, callara de una vez; sin embargo, Luz lo adoraba y siempre impedía que Xanat se acercara a él. Luz había sido la niña de sus ojos, la mujer por la que había comenzado a creer en la existencia de un ser superior que quiso que ella entrara en su vida, para luego arrebatársela de la manera más cruel y despiadada que pudiera existir. Luz había iluminado su vida cual rayo de sol tras años de oscuridad y desdichas, y a pesar de que la hubiera intentado apartar de su lado millones de veces, Luz siempre había permanecido junto a ella sin importarle todos sus defectos, sus celos o las discusiones que tenían noche tras noche y que acababan convertidas en una feroz pasión que alcanzaba su auge entre las sábanas.

 

04:58 horas.

Entre el humo que se comenzaba a formar a su alrededor pudo distinguir la etérea imagen del rostro de Luz. Era como si aún estuviera a su lado, observándola con aquellos ojos verdes llenos de reproches por verla fumar; haciéndole cosquillas en la nariz con aquellos rizos pelirrojos que sabía que le encantaban; o simplemente estando allí de pie, mostrándole sus perlados dientes en una sonrisa suplicante, para convencerla de llevar a cabo uno de esos disparatados planes, que sólo se le podían ocurrir a ella. Mas, al igual que el humo, aquella imagen se desvaneció volviendo a dejarla sola en una oscuridad, que comenzaba a pesarle más de lo que Xanat era capaz de soportar. Durante los años que había pasado junto a ella se había acostumbrado a escuchar sus risas, sus gritos, e incluso aquellas extrañas palabras en alemán que repetía una y otra vez sólo para molestarla; y ahora solamente quedaba el silencio roto por el ruido de las manecillas del cuco que le recordaban una y otra vez que Luz ya no estaba a su lado.

Decidida, Xanat se levantó del sillón y apagó el cigarro en un pequeño cenicero que reposaba sobre la mesa de café. Iba a cumplir la promesa que le hizo a Luz aun sabiendo lo que eso significaba.

 

04:59 horas.

En todo el edificio sólo se llegaba a oír el sonido de sus pasos subiendo las escaleras hacia la décima planta y a pesar de eso, ningún vecino se preocupó, se despertó o se asomó; todo el edificio era de Xanat y de Luz, quien en silencio la acompañaba en su camino. Menos de treinta segundos fue lo que tardó Xanat en llegar a la azotea y en poder contemplar las fabulosas vistas de toda la ciudad; desde la muerte de Luz no había vuelto a subir ya que ése era su sitio favorito, donde podían pasarse horas contemplando la ajetreada vida de los demás como si fueran de su propia creación, pero no solo eso, también era el lugar donde hicieron aquella loca promesa sin saber que pronto una de ellas debería de cumplirla.

Pudo sentir como Luz le tomaba la mano y la guiaba hasta el borde donde solían sentarse mientras la promesa de un «siempre juntas» se hacía presente en el aire. Para Xanat ya no había más oscuridad ni recuerdos dolorosos; únicamente estaban ella, su amada y el nuevo mundo que las esperaba. Toda duda se esfumó de su mente y en sus pensamientos sólo quedó la dicha al saber que pronto podría tocarla y sentirla de nuevo, como si nunca se hubiera ido. Era una locura y lo sabía, pero era una locura que debía hacer por su propia felicidad.

05:00 horas.

— ¿Lo prometes?
— Lo prometo.

Aquellas palabras retumbaron como eco más allá de los recuerdos de Xanat y no pudo evitar sonreír con cierta tristeza, aunque en el fondo estuviera feliz; ese sería el último recuerdo que rememoraría. Sus pies se mantenían apoyados en la pared de ladrillos del edificio; y sus manos, en el bordillo. Cerró los ojos y casi fue capaz de escuchar el reloj de cuco marcando las cinco en punto, como si éste le diera la señal para lanzarse al vacío.

«Todo estará bien, yo estaré contigo», aquella dulce voz la volvió a tranquilizar, casi podía oler su perfume de lirios que ella misma le regaló el día de su cumpleaños: Era sin duda la hora. Su respiración se aceleró, su corazón latía como si estuviera a punto de pararse, y sin abrir los ojos, dio un pequeño impulso y comenzó a caer. Los segundos parecieron horas, podía sentir el viento chocando contra su rostro e impidiéndole respirar a causa de la velocidad, podía notar como su cuerpo se movía a merced del aire. Se sentía más viva que nunca a pesar de saber que su final estaba cerca; y en el último momento, pudo sentir los suaves labios de Luz rozando los suyos. Y entonces, sólo hubo oscuridad.